relacionespublicas@glaucomacolombia.org

El duelo en la enfermedad crónica del glaucoma

Cuando un persona se enfrenta a la noticia por parte de su médico que sufre de una enfermedad crónica como es el glaucoma, la primera pregunta que se le viene a la cabeza al paciente es ¿me quedare ciego?

Afortunadamente para la mayoría de los pacientes la respuesta es no. La ceguera  que se produce por glaucoma, es una ocurrencia relativamente rara. Sin embargo, el deterioro de la visión es más común y ocurre en alrededor del 10% de los pacientes.

La pérdida de la visión puede ocurrir incluso con el mejor tratamiento. A pesar de este hecho aleccionador, un tratamiento adecuado y un buen seguimiento estabilizarán a la gran mayoría de pacientes con glaucoma. Un factor importante en el tratamiento del glaucoma es la constancia con el tratamiento médico y el uso correcto de gotas para los ojos.

El recibir una información correcta acerca del glaucoma, sus causas, el riesgo de ceguera y si la enfermedad es hereditaria  es fundamental para el paciente y sus familiares; evitara que el proceso del duelo por la afectación de la enfermedad sea menor.

Aparte de tener en cuenta la naturaleza de la enfermedad y la condición física del paciente, es muy importante tener en cuenta el aspecto psicológico tanto del paciente afectado como de sus familiares. Es muy probable que el diagnostico tenga un fuerte impacto emocional sobre todos los miembros del núcleo familiar.

Hacer caso omiso de que el glaucoma como enfermedad crónica no lleve un componente psicológico y alteración del estado de ánimo del paciente y su familia seria negar la condición de cualquier enfermedad crónica e irreversible.El glaucoma es una enfermedad que ataca al 2 % de la población de un país. Esta enfermedad puede presentarse en todas las edades.

El proceso de asimilación del diagnóstico es, en el fondo, un proceso de duelo.

El duelo hace referencia al proceso psicológico y emocional por el que pasa la persona que sufre una pérdida; en este caso, la pérdida de la visión y de las expectativas de la calidad de vida debida a la enfermedad.En este momento el dolor se convierte en el síntoma fundamental del duelo. Este proceso psicológico va acompañado de sentimientos como miedo y desconocimiento de la enfermedad. Puede manifestarse con enfado, culpa, tristeza, ansiedad, soledad, impotencia, frustración, confusión, y a veces indiferencia.El Intentar separar estos sentimientos no es sano, y puede llevar fácilmente a estados crónicos de irritabilidad, depresión y aislamiento.Este proceso de experimentar con plena conciencia todas las emociones y sentimientos asociados a la enfermedad y a la pérdida de la salud requiere tiempo, y se realiza mejor acompañado que solo. Por ello a menudo es necesaria la ayuda de un asesor psicológico que facilite, contenga y acompañe el proceso a lo largo de sus distintas fases.

A continuación describiremos estas fases

La Primera Fase: la negación.

La primera reacción ante la noticia suele ser la negación, se piensa  “no es verdad”, “esto no puede estar pasándome a mí”, “seguro que se han equivocado”. Una forma más ligera de negación puede ser minimizar el significado del diagnóstico (“no será tan grave”, no tomar la medicación, no volver a los controles.).La negación es normal en un principio, pero no es sano quedarse en esta etapa. Llegar a aceptar la realidad de la enfermedad y sus consecuencias lleva tiempo, pues la aceptación debe ser conociendo la enfermedad y asumiéndola desde el punto de vista emocional.

En este aspecto es importante tener en cuenta que debido a que el glaucoma por sí mismo no produce síntomas en la mayoría de los casos, muchos pacientes abandonan el tratamiento al experimentar los efectos secundarios de los medicamentos, por falta de comprensión de la enfermedad o inseguridad en el diagnóstico. En este punto es importante resaltar que quien abandona el tratamiento no abandona la enfermedad. Esta enfermedad al ser silenciosa daña el ojo y cuando ya los efectos nocivos aparecen es demasiado tarde para recuperar la visión y a veces controlar su avance

La Segunda Fase: el dolor

El dolor, se manifiesta con rabia, ira, angustia o culpa. Cualquier conducta que intente evitarlas o bloquearlas no hará más que alargar el dolor. Los comentarios de familiares y amigos “hay que ser fuerte”, “tu puedes”, “necesitas distraerte”, aumentan la incomprensión acerca de la enfermedad,  logrando  que las manifestaciones del dolor del paciente afectado, no puedan salir a flote, dándole a entender que no tiene derecho a sentirse mal. Estas conductas y comentarios  aumentan sus defensas y bloquean el proceso de duelo. Por el contrario, compartir estos sentimientos que inevitablemente afectan a todos puede servir para acrecentar la unión y facilitar el tan necesario apoyo familiar y social con respecto de la enfermedad. Por lo tanto es importante que el núcleo familiar y amigos se interesen por conocer de la enfermedad, acompañar al paciente en sus sentimientos, es como se dice coloquialmente “ponerse en los zapatos del otro”

La Tercera Fase: la adaptación

adaptarse a vivir con la enfermedad y sus consecuencias de una vida nueva”. En esta fase hay que tener encuentra 3 estadios de adaptación

  •  Las adaptaciones sociales: cómo influye la enfermedad en la vida cotidiana de la persona con glaucoma y de la familia. Todos deben ajustarse lentamente a una nueva situación y hacer parte de la vida cotidiana unas nuevas necesidades que son parte de la enfermedad. Todo esto dependerá de las actividades que realiza la persona y la edad en donde la enfermedad ha sido diagnosticada.
  • Las adaptaciones del paciente: cómo influye la enfermedad en la imagen que la persona tiene de sí misma. El afectado o afectada, o bien los padres, debe adaptarse a un nuevo sentido de sí mismos. El amor propio y la sensación de eficacia personal pueden quedar dañados.
  • Las adaptaciones espirituales: cómo influye la enfermedad en las creencias, valores y supuestos sobre el mundo que tiene la persona, en su sentido de la vida, y de la muerte. Hay distintas formas de atascarse en esta tarea: luchar en contra de la realidad, caer en la impotencia, aislarse.

Sólo cuando la persona se estabiliza emocionalmente a sí misma, con su enfermedad y sus consecuencias, puede asumir su realidad y continuar viviendo con la enfermedad.

Aprenda acerca de su condición

Conviértase en una persona que sabe de la condición física del glaucoma, sus efectos, conozca los medicamentos y sus efectos secundarios, Toma los medicamentos como rutina de su vida. Conocer de la enfermedad le ayudara a entender a su médico oftalmólogo y entender lo que él le quiere decir. Maneje usted la enfermedad y no permita que la enfermedad lo maneje a usted.

Sea positivo

Trate de pensar en las cosas positivas que le ha dejado su condición, como realizar actividades diferentes a las que está acostumbrado. Recuerde que usted  es una persona activa y útil que tiene muchos talentos y atributos que lo hacen ser únicos.

Vuélvase un promotor de su enfermedad,

Cuénteles a sus amigos y personas cercanas de su condición. Esto ayudara a que usted enseñe a su comunidad para evitar a que más personas pasen lo mismo que usted pasó.

Todos sabemos que no es fácil  recorrer solo el camino, debemos contar con la ayuda entre grupos de enfermos y familiares basados en el conocimiento de la enfermedad; igualmente, debe existir una absoluta confianza con su médico oftalmólogo tratante, soporte fundamental para convivir con la enfermedad.

Artículos relacionados